Sep 27, 2017 | Gestión de Negocios
Durante la administración del ex presidente estadounidense Barak Obama, el Fondo de Innovación Social (SIF) fue un programa que recaudó casi US$500 mil millones en fondos públicos, privados y sin fines de lucro, capital que se destinó a variadas inversiones en comunidades de bajos ingresos.
Esa dinámica se denominó “Impact investment” (o “Inversión de Impacto”) y a su cargo estuvo el economista Paul Carttar, quien ostenta más de tres décadas de experiencia en el tema, desempeñándose en diversas instancias del sector público y privado en su pais.
A finales de agosto el experto estuvo en Chile dictando charlas sobre el “Impact investment”, señalando que en el país existen las condiciones para que pueda desarrollarse. “Aquí hay una comunidad emprendedora muy vibrante”, enfatizó.
En términos generales, la “Inversión de Impacto” consiste en poner capital de forma activa en empresas y fondos que generan beneficios sociales o ambientales y que -al mismo tiempo- sean rentables para el inversionista.
De esta forma se apoya a proyectos con o sin fines de lucro -de alto impacto- con un volumen de transacciones millonarias y a tasas de interés o condiciones de inversión favorables para los emprendedores, generando -además-un impacto social medible.
En esta conversacion exclusiva, el destacado experto estadounidense precisa cuáles son las condiciones para que este concepto se desarrolle de manera eficiente.
¿Cómo observa las posibilidades del Impact Investment en América Latina?
– Creo que el atractivo es que hay más capital disponible en el espacio financiero que en lo netamente filantrópico. Cuando se tienen individuos que, efectivamente, aspiran a generar un cambio social y -a la vez- hay barreras en la mayoría de las situaciones en que esos individuos se desenvuelven, el valor está en eliminar esas fronteras.
De allí es que en ambientes en los que no necesariamente existe una tradición fuerte de filantropía, la propuesta de usar capital que se puede recuperar es bastante interesante. Es decir, es posible percibir retornos, pero ayudando a mejorar el mundo y ahí es comprensible que esté el atractivo principal.
Una propuesta de inversión de impacto que tenga algún nivel de retorno de capital, sea bajo o significativo, ya es -en muchos aspectos- más fuerte que intentar construir un mercado filantrópico.
Tengo muchas razones para confiar en que América Latina sea una buena cuna para este tipo de inversiones.
¿Y cómo ve aspectado a Chile, específicamente, en este punto?
– Aquí existe una comunidad emprendedora muy vibrante y dinámica. El emprendimiento social y de otros tipos van de la mano porque ambos comienzan con personas que tienen nuevas ideas y que creen que sus ideas importan y que pueden influir en el entorno. Esos dos factores son requerimientos fundamentales y en Chile están presentes.
Si sientes –conceptualmente- que tienes el poder de hacer cambios pero no tienes ninguna idea concreta, no se logrará cambiar nada. Por otro lado, si tienes ideas geniales, pero no confías en que tu energía influye, en que efectivamente puedes guiar o generar el cambio, tampoco se logrará algo exitoso.
Lo bueno es cuando se tienen ambos, porque la probabilidad de encontrar gente cuya pasión esté en torno al cambio social por sobre ganar dinero será alta.
¿En qué aspectos el Impact Investing es mejor que la inversión socialmente responsable y la filantropía?
En rigor, tiene ventajas y desventajas. Pero, a mi juicio, es una parte esencial del portafolio de una economía social completa.
Por un lado tienes los negocios y las empresas que desean ser tan buenos ciudadanos dentro de su naturaleza corporativa como sea posible, lo cual es algo muy importante de promover.
Por el otro, la filantropía importa, pero ellos necesitan dinero y no tienen realmente la capacidad de generar utilidades por sí mismos.
Entonces, el Impact Investing -ya sea centrado sólo en la preservación del capital o en crear modelos sustentables que ganan lo necesario para sostenerse y que no rentan lo suficiente como para ser atractivos como negocio- es un segmento muy importante.
El Impact Investing puede configurarse de una manera que identifique a ese tipo de organizaciones y las ayude a sostener su trabajo. Ahí existe una gran ventaja. De no ser así, se preservará capital filantrópico.
¿Por qué es importante que esta dinámica incluya un componente de medición constante?
– Porque lo que hace diferente a este concepto de los sistemas convencionales de inversión es el foco en el impacto.
Si la promesa de impacto social es tan significativa que implica la creación de una categoría específica separada, entonces uno pensaría que la gente que se adhirió a la categoría querrá saber si sus expectativas se están logrando. Ante la ausencia de eso, estaríamos ante dos opciones: son simples inversionistas convencionales o son personas que -en definitiva- están auto-engañándose.
El componente de medición debe ser serio y bien pensado, es necesario que se rastreen las inversiones y su impacto social real, de lo contrario parecería que no nos interesa.
¿Cuál es – a su juicio – el peor obstáculo que dificulta el desarrollo del Impact Investment en la región?
– Realmente no veo obstáculos definidos aún. La pregunta que se podría hacer ante este planteamiento es qué tan listo está el mercado en América Latina y en Chile para esta realidad, considerando la real naturaleza y el estado de las intervenciones sociales.
Mucha gente está acercándose al Impact Investing con la expectativa de que lo pueden tener todo; de que pueden obtener retornos de mercado y -a la vez- generar desarrollo social.
Es posible que el retorno que se obtenga de un proyecto social grande y potente pudiera reducir y afectar la rentabilidad del mercado, cosa que me sorprendería en Chile, ya que es un país próspero en comparación con muchos otros. Por eso yo sería optimista en este sentido.
Quizás un potencial obstáculo para la construcción de una sólida comunidad de inversionistas de impacto esté -por ejemplo- en la preservación del capital, por un lado, y en la rentabilidad del mercado, por el otro.
Pero las dudas no se ven en el tema de cuán dispuestos están los inversionistas para participar, sino que en lo preparados que deberán estar los administradores de aquellos fondos de inversión para confirmar e informar la realidad y expresarla con claridad.
** Texto Innovación.cl – Autor: Claudio Pereda
Sep 22, 2017 | Gestión de Negocios
Imagen de Chile es el organismo que tiene como misión promover la imagen de Chile a nivel internacional, por medio de la gestión de la marca país.
En este sentido, su rol es gestionar la Marca Chile, articulando la labor de los principales sectores que construyen imagen, tales como cultura, deporte, exportaciones, inversiones, turismo y relaciones internacionales, entre otros.
Para esto, desarrolla alianzas con actores del sector público y privado, con el objetivo de alinear el mensaje en torno a Chile y posicionar, a través de sus acciones, los atributos distintivos de nuestra identidad.
¿Qué es la marca país?
La marca país es la estrategia para impactar positivamente las percepciones en torno a Chile, resaltando ciertos atributos propios de su identidad y ampliando, de esta forma, las posibilidades para la atracción de talentos, las exportaciones, las inversiones externas y el turismo.
Esto es clave en un escenario altamente competitivo como el actual, donde es fundamental construir y fortalecer una identidad única y competitiva del país, que apunte a que Chile sea considerado por otros como un destino atractivo en todas sus dimensiones.
En este sentido, cabe destacar que la Marca País Chile es mucho más que una expresión gráfica, es un símbolo de lo que somos. Por eso, construirla es un desafío colectivo. Una tarea donde la riqueza y diversidad que nos caracteriza se integran en un símbolo que comunica al mundo la vitalidad de todo un país, para abrirnos a más y mejores oportunidades.
Una imagen país positiva es un activo, en cuanto permite generar más empleos, aumentar las exportaciones, atraer mayor inversión extranjera, despertar interés por el turismo y, en suma, aumentar la influencia política y cultural de la nación.
Análisis de Tendencias realizados por la fundación Chile
Imagen de Chile en EE.UU.
Imagen de Chile, en el contexto de sus investigaciones periódicas sobre el posicionamiento de Chile en países prioritarios, ha realizado una investigación en EE.UU., con el objetivo de obtener un diagnóstico de Marca País para detectar oportunidades que permitan fortalecer las estrategias de promoción de Chile en ese país. Se realizó un análisis de posicionamiento general, con foco en tres áreas prioritarias: 1. Turismo, 2. Negocios/ Inversiones y 3. Ciencia y Tecnología. La metodología del estudio complementó encuestas a opinión pública (Modelo NBI) y entrevistas a informantes claves en los tres sectores abordados. El trabajo de campo se realizó entre agosto del 2015 y febrero del 2016.
DESCARGAR ESTUDIO DE IMAGEN CHILE EN EEUU
Ago 18, 2017 | Gestión de Negocios
B2B o B2C son conceptos que se emplean para desarrollar diferentes técnicas de marketing y negocios.
El B2B o bi-tu-bi, está asociado al business-to-business y es el concepto que encierra la idea “de negocio a negocio” donde dos empresas se prestan colaboración mutua para desarrollar diferentes proyectos.
El Business to Business:
1-Conecta Estrategias y Ventas
2-Mejora la calidad de las ventas
3- Adecuado Marketing
4- Seleccionar y Desarrollar Talentos
5- Visión Estratégica del proceso de Venta
El B2C o bi-tu-si, hace referencia a las estrategias que desarrollan las empresas comerciales para llegar directamente al cliente o consumidor final. En otras palabras, posicionan al cliente/consumidor como el centro de todo el desarrollo productivo, con el fin de aumentar las ventas gracias a la satisfacción que se lleva el cliente de una experiencia única.
Ago 16, 2017 | Gestión de Negocios
Diseñador Gráfico y Desarrollador Web. Los valores más importantes propuestos para este emprendimiento son la Creatividad, Atención al Cliente e Innovación.
Si pudiera resumir nuestro trabajo en pocas palabras, diría que somos una consultora en diseño estratégico. Esto porque si bien, diseñamos, también asesoramos y acompañamos a nuestros clientes en el desarrollo de sus proyectos.
En el último tiempo se están masificando entre los usuarios los términos (UX), Design Thinking y Por otra parte se están oyendo en muchos ámbitos empresariales y sociales como motor de cambio e innovación. En nuestro rubro es muy importante dominar estos conceptos.
Hay algo muy sencillo de entender en una conversación. Todos sabemos que el objetivo final de cualquier empresa, servicio y/o producto es el Cliente-Usuario. Se hace muy necesario utilizar este tipo de conceptos antes de iniciar un proyecto, en la fase de brainstorming, ubicando al cliente-usuario como el foco de atención de todo lo que desarrollemos, ya sean mecanismos de venta, interfases gráficas, modo de comunicar el mensaje, etc.
Cuando hablamos de Design Thinking, Coolhunting y análisis de las tendencias, es importante conocer al cliente-usuario, manejar información sobre el contexto en el que se mueven y analizar las tendencias que los afectarán.
A continuación de esto empleamos las fases de desarrollo del Design Thinking para diseñar y desarrollar productos y servicios que se adapten a aquello que realmente necesitan.
Internacionalmente se trabaja de este modo y por nombrar solo algunas empresa que lo emplean a la perfección, tenemos a IDEO, LATAM, Deustche Bank, DHL, McDonalds, Apple, Google, entre otras, las cuales están utilizando las técnicas y metodologías de Design Thinking para mejorar sus servicios internos y externos.
Cualquier ámbito, desde el diseño de producto, la innovación en servicios – muy en especial aquellos servicios que suponen el uso de nuevas tecnologías por parte de los usuarios, como el ecommerce, emailing CRM, etc.- son susceptibles de utilizar este tipo de metodologías.
Un ejemplo del uso de estas técnicas es España, país donde cientos de empresas están empezando a utilizar este tipo de metodologías, aunque aún cueste creer que empresas y entidades reconozcan el gran valor que tiene volver a poner a usuarios y clientes en el centro de todo proceso de innovación.
Como resumen, creo que sin ese trabajo previo de investigación, enlace e interpretación de la información, la aplicación de la técnicas de Design Thinking, cocreación, desarrollo e innovación, pierden su enorme potencial y valor.
El hecho de conocer al cliente-usuario, incorporarlo de manera activa a los procesos de innovación en productos o servicios, puede parecer a priori largo y caro. Más caro es diseñar y desarrollar sin este conocimiento para luego no llegar al mercado.
Referencia: Ontraslation